Ava
Llegar a Londres era simplemente un respiro. Lo primero que hice al bajarme de ese avión fue correr por todo el aeropuerto directo a los taxis. Sé que Dante me llamó y se ofreció a llevarme, pero no quería que viera donde vivía, así que me fui ignorando su llamado. Además, se supone que al llegar aquí iba a tomar distancia y eso es lo que estoy haciendo.
Apenas llego al apartamento, subo corriendo, lo más rápido que puedo con la maleta y el bolso encima. Mis hermanos deben estar en clase