(Eva)
Nunca me había gustado el ron, prefería la champaña por el dulzor que aportaba. En este momento ninguna cosa era tan horrible cómo para rechazarla. No podía darme el lujo de tomar bebidas costosas siendo que tenía una pequeña bolsa de dinero en mi poder y no quería buscar más en el castillo. Quería estar sola la mayor parte del tiempo posible.
El mesero era un hombre bastante mayor, por lo que intuí, sería el dueño de la taberna. Esperaba que nadie me reconociera para no causar ningún esc