Gale quedó impactado apenas escuchó las palabras del rey, era una declaración fatal. Miró a su hermano mayor, jamás lo había imaginado como a un mercenario o un asesino a sueldo. Pudo ver en los ojos del rey que estaba diciendo la verdad y peor cuando divisó el rostro de Astor, que se hallaba pálido e inmóvil.
—Lo siento, querido guardabosques, pero me has intentado timar y eso no es correcto. —pronunció el rey, mirándolo con compasión. —No debes actuar sin pensar en las consecuencias.
Astor no