(Narra Eva)
Me coloqué la corona que Astor me regaló, como una señal que esperaba el pudiera sentir, era el obsequio que más amé de todos los que alguna vez me entregó. Era un hilo fuerte el que nos conectaba que me hacía sentir incluso cada vez que estaba alterándose.
Pero esa conexión me pasaba un costo alto. Había partes de la mente de Astor que estaban bloqueadas y cada que pasaba por una de ellas el oso parecía querer devorarme. Eran secretos, partes que no quería dejarme ver.
Eran intriga