Amara caminaba por el pasillo de la oficina con el ceño fruncido, buscando el informe que Dimitrios le había solicitado, cuando escuchó una conversación que le heló la sangre. La puerta entreabierta de la oficina de Dimitrios dejaba escapar las voces. Andrea estaba allí, como siempre, su tono suave pero inquisitivo.
"¿Ese amor que sentías por Irina ya se desvaneció?" preguntó Andrea, con un toque de curiosidad que a Amara le pareció cargado de intención.
Amara detuvo sus pasos. Su corazón empez