Capítulo 62: Un Día de Cuidado y Confesiones
El sol apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas cuando Dimitrios se levantó con cuidado, procurando no despertar a Amara, que aún dormía profundamente. Su rostro se veía más tranquilo, pero no podía evitar preocuparse por su malestar del día anterior. Decidió que lo mejor sería sorprenderla con un desayuno reconfortante antes de irse a su reunión.
Con movimientos ágiles, preparó un desayuno sencillo pero nutritivo: tostadas, huevos revueltos con