La noche continuó tranquila, y después de una larga velada llena de risas y música, los amigos empezaron a despedirse uno por uno. Cada uno regresaba a sus respectivas habitaciones, dejando a Dimitrios y Amara solos en el apartamento. La música que aún resonaba de fondo parecía calmar el ambiente, pero en el aire flotaba una tensión que solo podía sentirse entre dos personas que compartían algo mucho más profundo.
Andrea, se despidió de Lia con una sonrisa cálida, sabiendo que su relación aún e