Mundo ficciónIniciar sesión—Ah… Whitaker… —mi voz vaciló, un hilo de inquietud se enroscó en mi pecho—. ¿Cómo supisteis que ese hombre era un Whitaker?
Mamá sacudió la cabeza suavemente, levantando la mano para apartar el cabello revuelto de mi frente. Su tacto permaneció ahí, cálido y reconfortante. —¿De verdad creíste que tu padre y yo nos quedaríamos de brazos cruzados, viendo cómo







