Cael se movía de un lado a otro frente al baño, las manos enterradas en los bolsillos de su pantalón, intentando controlar el temblor de sus dedos. Suspiraba profundamente, pero ningún intento de calmarse parecía funcionar. De vez en cuando, lanzaba miradas furtivas hacia la puerta del baño, como si eso pudiera acelerar el tiempo.
-Entonces... estás embarazada, ¿verdad? -preguntó con una voz cargada de ansiedad y emoción.
Desde el otro lado de la puerta, la voz de Axara sonó suave pero cargada