Capítulo 12. Líbrame del agua mansa
Victoria ahora entendió el aspecto de ñoño, Stefan fingía ser un tonto y vaya que lo hacía excelente.
—Bueno hija, después de andar con un bartender pobretón afrodescendiente por fin estás pensando —Exclamó Tania alisando su cabello alrededor de la cara.
— ¡Mamá! No lo puedo creer… —gritó Victoria ahora escandalizada por la actitud de su progenitora.
— ¿Qué quieres que te diga? En estos tiempos hablar de razas es muy delicado, Victoria…, pero era obvio que echarías a perder la genéti