Al quinto día de la semana los pensamientos de Omar, reclamaban más sangre, más emoción, pero en su subconsciente sabía que, si no lograba mantener el control de sí mismo, se perdería, y la única ayuda para recibir tenía que ser del cazador, Steven la racionalidad en medio de todo.
Levanto cada caja, para abrirse un camino, y pisando las botellas rotas, sin importar el porqué, trastabillo a propósito encontrándose con la punta de la slider que sujetaba el cazador.
—¿Te atreves a aparecer fre