KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0057
La despedida fue muy emotiva. Mis amigas Luísa y Cassie fueron las primeras en acercarse, con esas sonrisas cómplices que siempre lograban reconfortarme.
—Vamos, amiga... ahora te toca a ti vivir esto. ¡Disfruta cada segundo de tu luna de miel! —dijo Luísa, abrazándome con fuerza.
Cassie añadió entre risas:
—Y no te olvides de mandarnos algunas fotos secretas. Después vamos a querer enterarnos de todos los chismes.
Sonreí con cierta timidez, pero sentí el corazó