En realidad nadie sabe que la joven Madison tiene un hermano, ella nunca lo ha mencionado desde que llegó a esa familia y por eso la señora ha formulado el malentendido.
—Ay hijo. Te conozco como a la palma de mi mano y sé que correrás para donde esa perra y la echarás de casa, esa noticia no es para que te quedes de brazos cruzados. —se jacta de sus hazañas de mal gusto.
La cuestión es que la señora ganó un buen puntaje a favor de su hijo, ya que de casualidad observó eso porque había llegado