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Tal y como Arnaldo lo planeó con la policía, en cuanto Zayda se fue para el baño, él se quedó solo en la sala y entonces les dio la luz verde a los elementos policiales para que entraran al predio de la casa.

Ya era casi de madrugada cuando lo hizo y seguramente los hombres que Zayda tiene contratados para que le cuiden el pellejo ya deben de estar cansados porque son los mismos que estaban durante el día.

Se descuidaron en un momento y, cuando menos acordaron, ya tenían encima a los policías.
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