La policía siguió a una larga distancia el auto en dónde iba Arnaldo con los señores que se regresarían con los niños.
Cuando llegaron a la casa que Zayda les dijo, fue el mismo Arnaldo quien se bajó primero y le llamó a ella para decirle que ya estaba afuera y que, por lo tanto, ya podía salir y entregarles a los niños.
Y efectivamente así fue, ella salió con la niña en brazos y con el pequeño Josué tomado de la mano.
El pequeño, al ver a su papá, quería correr hasta donde él estaba, pero ella