La familia de Arnaldo llegó a la clínica después de que les avisaron que su paciente hace unas horas se ha despertado. Su madre fue la primera en entrar a la habitación, pero él rechazó su presencia y le dijo que en ese mismo instante desapareciera de su vista.
—No puedo creer que, aun después de que casi te pierdo en ese accidente, tú sigas molesto conmigo. —Se quejó—. ¿Aún estás esperando a que esa estúpida inmunda aparezca, verdad? Por su culpa, tú estás enojado conmigo.
Ya son varios años d