Escuchando esa acusación y sabiendo que ya ha perdido frente a la amante. Madison se puso a la defensiva.
—Yo no he hecho nada para ofenderla, es más, por mucho que yo trate de ignorarla, ella me busca para provocarme.
—¿Y lo que pasó esta mañana en el restaurante, cómo lo explicas?
—¿Qué cuento te contó ella? Te daré la versión correcta, ella me tiró el café a propósito, además me empujó y caí al suelo. Me han despedido, ahora dile que puede estar contenta.
—Ya es el colmo contigo, Madison. Pe