Tres días han pasado y Arnaldo no se asoma ni por un minuto a la casa que comparte con Madison, mientras que ella finalmente encontró un trabajo y se siente muy feliz, ya que su jefa es demasiado encantadora y la trata como a una hija.
—Estoy segura de que te llevarás muy bien con mi hijo cuando regrese de su viaje de negocios, él es de tu misma edad y también está soltero. —Le comentó en cierta ocasión la señora, pues, Madison no le hizo saber que está casada y mucho menos con el heredero de u