Arnaldo se rehúsa a la idea de que será padre y no precisamente con su esposa.
—Sabía que no me ibas a creer y me ibas a tratar de loca. Es por eso que traje la prueba de que es verdad—. Ella sacó de su cartera una hoja de papel y se lo mostró, es un ultrasonido.
—No. A mí no me vas a engañar con una prueba de embarazo falsa. Así que ya váyanse de mi casa y nunca más se atrevan a poner un pie en mi terreno—. Arnaldo dio la vuelta y caminó a casa. Dejando atrás a aquellas dos mujeres que se han