62 El diario.
Inés fue a la habitación del tío José Ignacio, se acercó a un lado, él estaba sentado apoyado con la cama elevada y con almohadas. La miró a los ojos con interrogantes, Inés le dijo:
—Leí parte del diario, ya sé lo de la marca que tiene Fabrizio.
—Fa bri zio.
—Está en Venezuela.
—Heredero. —A Inés le brotaron las lágrimas.
—Lo sé, aunque aún no leí todo el diario.
—Fa bri zio es... tu, hijo. —Inés cerró los ojos y se desató a llorar.
—¡¿Por qué tío?! ¡¿Por qué ella me hizo tanto daño?!
—Mala, m