63 La reunión.
Desde esa noche Mariangel y Fabrizio comenzaron a acostarse y a pasar juntos el tiempo, se convirtieron en amantes y confidentes, aunque Mariangel jamás llegó a pensar que Fabrizio estuviera enamorado de Lorenna, pues él nunca la nombraba, pero ella ignoraba que Fabrizio se esforzaba para no pensar en Lorenna, nadie podía imaginar que entre ellos había nacido un fuerte sentimiento de amor, el cual Fabrizio estaba seguro que podría enterrar, porque quedarse con Lorenna significaba que debía deja