Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarc sabía que por dentro tenía envidia. Envidia de ver a su mejor amiga tan feliz por su noche perfecta. Allí, corriendo de un lado a otro probándose los muchos vestidos sin saber cuál elegir para despedir la noche.
Mientras, él se resumía a estar sentado en un sillón tratando de embriagarse con la botella de vino.
—El rojo oscuro te queda bien, además, al quedarte por las rodillas, te da más comodidad,







