Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Nada! —gritó la niña mientras corría a él.
La expresión de Marc se tornó seria, ¿acaso era lo que estaba imaginando?
—Vaya —dijo—, ¿ahora te has vuelto padre?
Miguel volvió su rostro a él y después bajó la mirada al chocolate que sostenían sus manos.
—Bueno… —comenzó a decir— esa niña es muy tierna,







