—Oye tranquilízate, la vas a espantar —dijo nataly
Podía notar que estaba
desesperado, ya yo conocía a Diego asi que no me hacia falta esforzarme mucho
para reconocer como se sentía. Sé que él no quiere incomodarme pero tampoco
puede alejarse de mi. Sus ojos no dejaban de observarme desde que llegué, y se ha esforzado en intentar sacar alguna conversación.
—En serio te pareces… a una…
—Diego, ya basta, harás que se marche —dijo naty tratando de cambiar el tema disimuladamente.
Yo estoy tranquil