—Yo también te traje flores —dije extendiendo mi mano hacia él
Agarró con una mano las flores y con su otra mano limpió las lágrimas que sin darme cuenta se habían resbalado por mis mejillas, lo había extrañado mucho y no quería admitirlo pero mis lágrimas me delataron.
—Cuando me extrañes sólo dímelo y te juro que dejo todo por ti —dijo juntando su frente con la mía
—No sé si esto realmente esté bien —dije suspirando —no quiero ponerte en riesgo y menos arruinar el plan —dije mirándolo a