CAPÍTULO 42
Igor Smith
Cuando llegué a casa me pasé más de una hora bajo la ducha intentando calmarme, y después de acostarme tardé horas en conciliar el sueño porque estaba demasiado confuso y también estresado por todo el asunto.
Mi noche fue terrible, pero me desperté con la cabeza despejada, y pensé que aquel médico tenía razón y que realmente era una idiota. Debería haber adoptado una postura de hombre y haber hablado con el médico de manera civilizada, y no haber mezclado