CAPÍTULO 69
Igor Smith
No puedo creer que aceptara darme otra oportunidad. Quería robármela y llevármela enseguida a mi casa, o podría ser al hotel en el que me hospedo, pero me muero de ganas de volver a estar con ella.
Después de pasar un buen rato en la heladería, pedir nuestros helados y hablar mucho, volvimos al coche, y antes de que se subiera, la cogí por la cintura, y apoyé mi cuerpo contra el suyo.
Estábamos muy cerca el uno del otro, y es la primera vez que m