Capítulo 50.
—¿Al menos estás escuchando la estupidez que acabas de decir?—, preguntó Lysander mientras se burlaba de Ethan en su propia cara—, ¡Ella te odia! ¡No te quiere volver a ver después de todo lo que le hiciste!
—¡Cierra la maldita boca!—, exclamó Ethan encarando a Lysander. Era un duelo de titanes. Dos hombres con la misma fuerza y la misma rabia mirándose fijamente a los ojos, listos para pelear.
Andrew se apresuró y rodeó el escritorio para colocarse en el medio de los dos. Lo menos que quería era que hubiera una pelea que pudiera retrasar esos buenos negocios que había hecho tanto con Lysander como con Ethan.
—¡Caballeros! ¡Caballeros! ¡Basta!—, exclamó Andrew mientras separaba con sus propias manos a esos dos perros rabiosos que se miraban con odio—, ¡No es momento para peleas absurdas! ¡Estamos aquí para hablar de negocios!
Andrew debía gritar para ser escuchado, porque Lysander en ese momento se había convertido en una máquina llena de enojo que solo pensaba en golpear el rostr