Capítulo 11.
«En la cárcel del condado»
Los padres de Evangeline habían tenido una noche muy dura. El frío era insoportable y la humedad de la celda hacía que fuera casi imposible dormir, mientras tiritaban al borde de la hipotermia.
—Te prometo que vamos a salir de aquí. Aún no entiendo por qué nos permitieron estar juntos, pero me alegro de no estar sola en éste lugar tan horrendo—, dijo la madre de Evangeline, mientras acariciaba el cabello de su esposo.
El padre de Evangeline estaba pálido, y apenas