Matías Montenegro
La puerta de mi oficina se abrió bruscamente estaba a punto de evitar la Dayana y decirle que no volviera a entrar de esa manera pero su expresión me decía que algo malo había pasado.
Fruncí el Ceño.
— señor ha llegado la ambulancia — dijo rápidamente su pecho subí y bajaba de forma brusca ¿Qué estaba sucediendo? ¿Qué ambulancia? ¿Para quién?
Miré a Samuel quien estaba frente a mi.
Había venido a anunciar algunas cosas de la organización me había centrado tanto en recuperar la