Alaia Miller Ivanovich
Llegué a la que una vez senti pero a mi casa, me sentí ansiosa de ver a mis hijos aún no podía evitar sentir ese remordimiento el saber que los pusieron en peligro.
Mis ojos se cristalizaron cuando vi a Sara ya los niños en sus brazos, corrí directamente hacia ellos y los abracé a los tres, mis bebés se amarraron a mí y mi amiga no dejaba de cargarlos mientras ambas llorábamos.
Yo no sabía nada de lo que había pasado mientras yo no estaba aquí no sabía porque ella no se f