POV ALEKSEY ROMANOV
—Es algo curioso —comenté—. Hace dos días pensé que iba a morir, pero estoy vivo. Y te mataré. Después de aquí iré con mi esposa, la llevaré de vuelta a casa. Y te aseguro, Luca, que nunca jamás dedicaremos un mísero pensamiento a ti.
Me detuve un segundo, saboreando el silencio sepulcral del salón.
—Será como si nunca hubieses existido —sonreí levemente.
Me volteé hacia él e inmediatamente sonreí al ver su mirada llena de una ira contenida. Era una mirada que conocía b