Capítulo 56 PROVOCACIÓN.
Urubamba- Perú.
Myriam abrió los ojos al sentir los rayos del sol acariciando sus mejillas, se sorprendió al ver que su esposo no estaba a su lado.
Se puso de pie y cuando lo iba a buscar lo miró en la terraza, de espaldas a ella, con las manos en los bolsillos, contemplando las montañas.
Se acercó sin hacer ruido y lo sorprendió rodeándolo con sus brazos.
—¿Madrugaste? —indagó ella bromeando.
Él le acarició las manos, sin moverse del sitio.
—No podía dormir, después de lo sucedido,