Urubamba- Perú.
Al día siguiente Myriam y Gerald se colocaron ropa adecuada para conocer el valle.
—Abrígate bien —sugirió ella a su esposo y le acomodó el cuello de la chaqueta—, dicen que el mal de la altura en la montaña es peligroso, no me gustaría que te enfermes —expresó con ternura.
Gerald inhaló profundo al escucharla, su corazón se conmovió.
—Es lindo tener a alguien que se preocupa por uno —mencionó y la abrazó, estrechándola entre sus brazos—, también abrígate, no deseo que te