—Me culpa del accidente —indicó—, yo no logro recordar que pasó, tengo una especie de laguna mental de ese momento, pero ella afirma que yo tuve que ver —expresó con voz trémula.
Myriam presionó los labios.
—Si te hace sentir mejor, mi madre también me culpa del abandono de mi papá, dice que yo debí detenerlo, manipularlo para estar a nuestro lado —explicó—, no me perdona que no le haya rogado para que abandonara a su amante —confesó y bebió un sorbo de vino.
—¿Qué sientes por tu madre? —