—¿Estás bien?—me pregunta en voz baja Zaria que me sigue en silencio hasta la habitación que comparto con Vladimir desde hace dos días.
Niego mientras me dejo caer en la cama y cierro los ojos para que no vea las lagrimas que quieren salir
—No era mi intención molestar a Ivan—susurro abriendo mis ojos—Pero tampoco tenía que agredirme de esa manera
—Lo sé— dice esta en voz baja—Lo vi salir y sabia que iba para el invernadero de Stella—asiento—Normalmente se encierra allí por un par de horas y na