Luego de casi cuatro horas de vuelo, un par en la carretera y, pasar por Hodgenville. Puedo ver el camino de tierra que va hasta la granja de mis padres. Me sé el camino a ojos cerrados y, aunque Damián no estaba de acuerdo me hiciera con el volante, nos he traído todo el camino. Los árboles a los lados del camino me traen los mejores recuerdos de mi infancia.
Cuando llegamos al pueblo, Damián no podía creer lo pintoresco y pequeño que era el lugar. Estaba impresionado de ver que todo estaba en