—¡Feliz cumpleaños! —exclaman Nat y Lorena a penas atravieso la entrada del atelier tres días después.
Sonrió al verlas con grandes globos de felicitaciones, se acercan a mí y me dejo envolver en un gran abrazo de oso
—Gracias—digo alejándome
—Esta noche iremos a cenar y después a bailar—me informa Lorena mientras nos separamos
—No puedo esperar—les respondo y fuerzo una sonrisa.
En ese momento mi móvil elige sonar, al ver el nombre en la pantalla le doy ignorar
—Ayer estuvo aquí poco después d