VLADIMIR
Estoy en mi oficina tecleando furiosamente en mi portátil mientras termino todo mi trabajo pendiente.
Termino de redactar un correo a Víctor y me reclino en mi silla después de enviarlo. Alargo mi mano y tomo mi móvil para llamar a Rachel, pero me envía a buzón.
Hace tres días que había dejado el departamento y estaba a punto de perder los papeles. Pero cada vez que la recordaba junto al idiota de Matteo la sangre me hervía. Rachel era mi esposa, no pondría en riego mi acuerdo por ese