Hay situaciones en la vida en las que las personas necesitan preguntarse cómo demonios llegaron ahí. Justamente eso era lo que estaba haciendo Stella, reflexionando sobre todas las decisiones que tomó.
En una oscuridad abismal que amenaza con atraparlo todo, repite los eventos en su mente una y otra vez, y piensa en por qué sucedieron, pero cuando está atada a una silla con una bomba en medio del pecho, puede que no sea el mejor momento para preguntarse cómo terminó metida en semejante lío.
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