UNA SEMANA DESPUÉS
La lluvia cae de manera torrencial afuera de la funeraria. Todos los amigos y familiares de Stella están reunidos. El padre dice unas palabras tranquilizadoras, pero ella no las escucha, no escucha nada de lo que nadie dice. No realmente.
Desde la muerte de su padre, cavó un pozo profundo solo para sí misma y no ha salido de él.
—Lo siento mucho, cariño —le dice Robert.
—Al menos papi ya no sufrirá más, está descansando —la siguiente que habla es Sarah.
Robert tiene el descar