Después de cambiarse sus atuendos playeros, la pareja camina en una sección tranquila y sola de un parque cercano.
—¿Te divertiste? —le pregunta ella sonriente.
—Lo hice, y mucho ¿Cómo no hacerlo después de todo lo que me mostraste allá atrás? —las mejillas de ella se sonrojan— ¿Y ahora te pones tímida? —bromea él mientras le pasa una mano por encima de los hombros.
—Es solo que, tengo algunas otras grandes ideas y no sé si estés demasiado cansado.
—¿Más ideas, señorita Allen? —James estalla en