James se mueve tan rápido que apenas da tiempo para que Stella pueda seguirle la pista.
Sus manos se cierran alrededor de su cintura, la levantan y, un segundo después, ella está acostada en el suave colchón sobre las sábanas de satén.
La diferencia de altura entre ellos es mucho menos dramática y
es el mejor beso de la vida de ella.
No: es el mejor beso del mundo, por la forma en la que él presiona una mano en su omóplato para arquearla hacia sí mismo, por el roce de su barba en sus mejilla