.24.
El villano de su historia había regresado.
Como si nada hubiera pasado.
Como si no le hubiera destrozado el corazón.
Lo peor de todo era que tenía que vivir con esa mujer… porque estaban casados.
Oliver no podía creer que estuviera en esta situación con Maya.
¿Cómo demonios había terminado así?
Pero lo que menos esperaba era la extraña sensación que recorría su cuerpo cada vez que la piel de Maya rozaba la suya.
No podía evitar preguntarse qué más ocurriría en los próximos días que compartieran