-¿Ah sí? ¿Y a todo esto dónde está tu esposa hermano? - Exclamó Hermes.
Midas salió del despacho sin ánimos de presenciar una pelea más entre sus hermanos mayores. Solo esperaba que Hermes por fín pudiera desenmascarar a Dionisio y sacar a Selene de todo eso.
-Que mierda te importa dónde está mi esposa- Respondió furioso.
-¿Éstá contigo o no?- Lo desafió, levantándose de su asiento. Dionisio se levantó detrás de él, cerniéndose sobre él, porque siempre había sido unos centímetros más alto.