Durante su viaje hacia la casa donde vivió los últimos 10 años Agatha pensó una y otra vez en el abrazo con su amiga y sacó las fuerzas necesarias para no arrojarse del taxi.
“Espero que no sea el último” Pensó moviendo entre sus dedos temblorosos un rosario que había sido de su familia y que siempre le había traído paz.
Finalmente llegó a su destino y sintió que se orinaba encima del miedo que tenía. Lentamente, levantó su puño cerrado hacia la puerta, pero no pudo golpearla. No podía, simp