-¿Marica asqueroso?- Gritó furioso Bruno, cansado de los insultos de Dionisio.
Su voz retumbó en la iglesia, llamando la atención de todos los presentes, hasta de Agatha que observó desde el último asiento el escándalo. Ella sabía lo que estaba por suceder, lo había visto con sus propios ojos, pero nadie le había creído.
-¡Bien que te gustó metérmela!- gritó furioso, escupíendo en el rostro del CEO.
Dionisio se puso rojo hasta las orejas y empujó a Bruno lejos de él- ¡En tus sueños! Sucio hom