Luciana se encontraba en una cafetería, sentada junto a una ventana, mientras observaba distraídamente cómo la lluvia fina cubría las calles. Esperaba a Gala, y no lograba entender cómo había aceptado ver a esa mujer. Su supuesta mejor amiga, quien se había encargado de arruinarle la vida y robarle al amor de su vida.
Cuando finalmente vio a Gala entrar, sintió un nudo en el estómago. Respiró hondo para mantenerse calmada.
—Al fin llegas —Luciana rodó los ojos al verla acercarse, su tono carg