Luciana se despertó temprano, llena de anticipación por el día que tenía por delante. Al llegar al centro comercial, su madre, Ximena, la recibió con una sonrisa radiante. Ximena había planeado una jornada completa para renovar el guardarropa de Luciana, convencida de que un cambio de imagen la haría sentir más segura y moderna.
Ximena guió a Luciana a través de las tiendas, eligiendo con esmero faldas cortas y vestidos escotados que resaltaran la figura de su hija. Luciana, acostumbrada a un