Raúl sintió una mezcla de incredulidad y satisfacción al escuchar la voz de Elizabeth, la mujer que siempre había deseado y que ahora, por fin, se dirigía a él. Sabía que esto significaba que su plan había funcionado, pero también revelaba algo más: Gala lo había traicionado. Una traición que ella pagaría muy caro.
—Ellie... —pronunció Raúl, saboreando cada sílaba, como si estuviera disfrutando del sabor de su nombre en sus labios. Su voz era suave, pero cargada de veneno. —Debí saber que la pe